Bonos: la suba de tasas a nivel global no impactaría negativamente en Argentina

Ene 7, 2020 | Economía, Finanzas, Noticias

Por ahora, el mercado no ven riesgos de que un escenario así tenga incidencia en la reestructuración de deuda, aunque advierten que podría serlo si la dinámica del ajuste continúa.

 
 

Argentina se encuentra en un estado de vulnerabilidad respecto de las volatilidades que puedan surgir en el mercado bursátil global dado el proceso de reestructuración de deuda, que deberá encarar en los próximos meses.

Naturalmente, un escenario de tasas al alza y de precios de bonos a la baja podría generar cierto grado de tensión en el mercado, haciendo que el proceso de negociación de deuda sea más complicado. Por ahora, los analistas consideran que la suba de tasas a nivel global no debería impactar negativamente.

En esa línea se encuentra Nicolas Max, director de Asset Management de Criteria, afirmó que el contexto para la renegociación sigue siendo amigable. Respecto de la estabilidad de las tasas de interés y del mercado de renta fija.

Por su parte, Jorge Viñas head portfolio manager de AdCap ve cierta calma en el mercado de deuda global, algo que beneficiaría a al proceso de reestructuración de deuda argentina.

“Mientras el crecimiento global continúe siendo mediocre o moderado en el mejor de los casos y sigan sin aparecer presiones inflacionarias persistentes, no se advierte un riesgo serio para los mercados de renta fija. Por lo tanto, no debería ser un obstáculo en el proceso de renegociación de la deuda argentina”, sostuvo.

Finalmente, un operador de bonos de un banco local planteó que, si bien el proceso de reacomodamiento de tasas no debería impactar en la deuda local, debe ser sin dudas un factor clave a monitorear.

Las tasas están pasando de un segundo subsuelo al primer subsuelo. Por lo tanto, no debería preocupar. De todos modos, habrá que vigilar la dinámica con la que tal reacomodamiento se da hacia adelante ya que desde agosto cayó un 30%, lo cual fue bastante significativo en cuanto a su rapidez. Si la volatilidad hacia adelante se incrementa, será difícil que no le impacte a la deuda local. Pero, si dicho proceso de reacomodamiento se estabilizada, no deberíamos ver un impacto negativo en la deuda y en la reestructuración de la deuda argentina”, afirmó el trader.

Actualmente la cantidad de bonos con tasa negativa alcanza un total de u$s 11.8 billones, lo que significa que las tasas de interés subieron respecto de lo que se registraba en agosto. Cuando la tasa sube los precios de los bonos tiende a caer, con lo cual, el hecho de que la tasa de los bonos haya subido por encima de cero implica que los precios de dichos instrumentos apuntaron a la baja.

Al analizar distintos índices que sigue el mercado de deuda, se observa que se dieron caídas desde agosto a la fecha. El índice Vanguard Total Bond Market registró una merma de 1,2% y cerró el último trimestre de 2019, con su peor rendimiento trimestral desde mediados de 2018 al caer 0,7%.  

Por su parte, el Vanguard Total World Bond ETF (BNDW) registró caídas de 2,7% el cual trackea el rendimiento de los bonos estadounidenses con grado de inversión y los bonos no denominados en dólares con grado de inversión.

Haciendo foco específicamente en bonos europeos, vemos que el ETF que trackea los bonos del tesoro del viejo continente, denominados en euros, con cupón fijo y cotizados en bolsa con vencimientos mayores a un año y que tienen un tamaño mínimo de emisión de 300 millones de euros registró una caída de 9,3% desde los máximos de agosto pasado.

Por otra parte, el ETF que sigue los bonos del tesoro soberanos europeos en moneda local (incluyen Italia, Reino Unido, Francia, Austria, Dinamarca, Portugal, Bélgica e Irlanda, sin parámetros específicos respecto de la duración de vencimiento de los bonos), muestra una caída de 2,7%.

Mariano Calviello, Head Portfolio Manager de Fondos Fima remarcó que el volumen de bonos con tasa negativa en el mundo hizo máximo en el mes de agosto pasado mientras que el Selectivo S&P se tomaba un respiro (bajando cerca de 6%) y el VIX haciendo pico en niveles de 24.59 puntos, el cual fue el máximo del año.

“Creo que el público inversor, en su búsqueda de resguardo del riesgo que representaba la incertidumbre con respecto a la guerra comercial entre China y EE.UU. se movió masivamente hacia este tipo de bonos, priorizando la estabilidad a pesar de rendimientos negativos. A partir de septiembre, con las sucesivas bajas en los niveles de interés y los avances en los acuerdos comerciales entre las dos potencias mundiales, mejoró el clima general, provocando un rally en el S&P500 hasta fines del año y una baja en el VIX. Al mismo tiempo, el stock de deuda con rendimiento negativos bajó desde el pico a niveles de u$s 11.2 billions”, afirmó Calviello.

Futuro de las tasas

El ajuste que se vislumbró desde agosto a la fecha fue relativamente rápido ya que vimos una caída de 30% en la cantidad de bonos con tasa negativa. La corrección se está dando bastante rápida y podría amenazar a la estabilidad del mercado de deuda a nivel mundial. Aun así, analistas ven que este proceso corrige parte de los movimientos vistos hasta agosto pasado y que no hay amenazas hacia delante de que el mercado de deuda pueda desequilibrarse.

Nicolas Max, director de Asset Management de Criteria quien no considera que las tasas internacionales puedan subir mucho más respecto de los niveles actuales.

No esperamos que las tasas suban mucho más respecto de los valores actuales, dado que la actividad económica global seguirá a ritmo lento, aunque los temores de recesión se hayan postergado tras la tregua entre Estados Unidos y China. Por otro lado, vemos que la inflación sigue contenida por debajo de los objetivos de los principales bancos centrales. Por su parte, Europa sigue en una postura muy blanda igual que Japón mientras que la Fed está en espera luego de las recientes bajas de tasas”, afirmó.

Por su parte, Jorge Viñas, considera que la reducción del stock de bonos con rendimiento negativo es en parte una normalización ligada a que las expectativas de recesión global se habían exagerado.

“La mejora de las perspectivas para 2020 genera un movimiento hacia tasas más normales. También hay una cuestión de que los bancos centrales, especialmente en Europa están reevaluando la política de tasas negativas por los efectos colaterales negativos que la misma está teniendo sobre el sistema financiero. Esto también genera un reacomodamiento en los rendimientos de mercado”, remarcó Viñas

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